lunes, 9 de marzo de 2009

TRES MESES DESPÚES

Extraño que alguien se sepa mi nombre. Las caras conocidas. La anciana tuerta de la tienda del frente que nunca tiene leche. El vecino de abajo que llama a chiflidos al del apartamento de arriba, los domingos en la mañana. El estúpido celular que suena sin parar. Los días nublados, el frío, los zapatos mojados.
Extraño que alguien me salude al llegar.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Lástima que hayas mentido...

Lástima que no hayas vuelto a escribir mucho en estas paredes, el refugio perfécto para saber de ti sin que lo notes....

Por acá mucho frio, otro café, un pucho a hurtadillas... como siempre.

Lástima, porque siempre te saludaría al llegar...

Las tima extrañarte !

GATONECIO dijo...

Aqui estoy, haciéndome a la idea, pero eso requiere silencio para no andar soltando estupideces al aire que son solo verdades instantáneas.

Me saludan los de siempre, Leo y el gato que por estos días son mi pequeño universo.

Soy feliz y me rodea el morado de las jacarandas y las paredes de casas antiguas sin miedo a los colores, tengo tiempo, muuuucho tiempo, tanto que a veces no se que hacer con el.

Reconstruyo mi mundo, organizo mis prioridades, escribo una nueva historia con otro acento.

Extrañar no es fácil pero tiene su encanto

Anónimo dijo...

Hay quienes opinan que la leche es mala para las personas y los gatos adultos...

Anónimo dijo...

Prefiero el encanto de extrañar un caminito o la sorpresa de encontrar una muda de ropa en un armario que no es mio...

satori !