lunes, 19 de octubre de 2009

UNO MÁS

Todos duermen. Esta especie de inviernoamedias no me acaba de convencer mientras el gato ronca a mis pies en una especie de apnea nocturna. Hoy he muerto mil muertes en un continuo trágico de delirios. Parece que he venido persiguiéndome: intenté escapar pero me traje en la maleta, aplastada entre unas botas, ocupando el espacio del suplemento de zinc que debí haberme tomado y la amnesia selectiva, tuve que pagar exceso de equipaje. Yo no duermo. Hoy no. Necesito un silencio que no llega o por lo menos el sopor inevitable de la somnolencia pero hago tanto ruido, he venido a distraerme, a dar gritos desde adentro, a profanar mis sueños. He venido para fastidiarme, para recordarme. He venido disfrazada, como si no fuera capaz de reconocerme por mis viejas mañas.

5 comentarios:

Artesana dijo...

Es muy sorprendente descubrirte a sí, siempre he pensado que los seres o almas a fines irremediablemente se encuentran y creo que nosotras lo somos, espero que desde este punto seamos grandes amigas.

...de una nueva amiga, quizás de siempre.

GATONECIO dijo...

No me queda la menor duda. Que bueno encontrarte. Artesana, iremos tejiendo historias. Un abrazo, nueva amiga de tanto tiempo.

aspasia dijo...

En el imsomnio arreglamos y volvemos y desbaratamos y el menor ruido se hace insoportable...

Anónimo dijo...

Gracias por la gran poesía disfrazada de nota, de simple entrada de un cuaderno de bitácora.

Saludos desde C.
HjV

GATONECIO dijo...

Solas tu y yo.