Creo que lo había visto una que otra vez, pero no es el tipo de los que yo recuerdo. La primera vez que en realidad estuve obligada a verlo fue porque llegó a recogerme a casa por mandato de algún aspirante a novio sin carro. El tenía un Renault 4 y yo 14 años. Aún ahora maneja mejor borracho. Ha pasado mucho tiempo desde eso, han pasado amigos a los que he amado y por quienes hubiera dado media vida, han pasado amores, sueños, verdades y mentiras, han pasado fiestas, conciertos de mediopelo, bares caros y baratos, decepciones, paseos, viajes, ha pasado uno que otro hombre que parecía ser EL hombre, algunas amigas que fueron mis hermanas y sobre todo, han pasado muchos años y mucha agua ha corrido bajo este puente. Intenté deshacerme de él de todas las formas posibles, cambié de celular, de casa, de ciudad, de amigos, de gustos, de trabajo, de genio, de ser posible, habría cambiado de nombre o de sexo, nunca lo llamé, nunca le escribí, me escondía en el fondo de la casa para que no me ...